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¿Cómo nacieron las nuevas tecnologías? ¿Creación fortuita y sin apoyo estatal? ¿O como concatenación de inversiones públicas/privadas? Mazzucato nos propone pensar el desarrollo de nuevo y derribar lo que denomina el mito de la innovación.

El pasado 8 de octubre la revista Wired publicó una nota dedicada a la economista ítalo-norteamericana Mariana Mazzucato, profesora de la célebre Science Policy Research Unit de la Universidad de Sussex y directora del Institute for Innovation & Public Purpose de University College London. Para quienes no la conozcan, Mazzucato ha cobrado relevancia tras su interés en desnudar el “mito de la innovación”. Para esta autora, el famoso “mito” es aquel que vincula el éxito emprendedor en el rubro tecnológico, con cierta cultura organizacional propia de Silicon Valley: ciertos animal spirits que se manejarían cómodamente ante el riesgo.

“Existía un pensamiento que indicaba que no teníamos Googles y Facebooks europeos porque no adheríamos al enfoque de libre mercado de Silicon Valley. Era sólo ideología: no había libre mercado en Silicon Valley” (1). Así se despachó Mazzucato, quien en respuesta a la austeridad propuesta en el Reino Unido en 2011 convirtió un paper difundido por el think tank británico Demos en un libro que alcanzaría popularidad global: El Estado emprendedor: Mitos del sector público frente al privado (2013).

¿De qué se trata el mito de la innovación?

Para derrabar el “mito de la innovación”, Mazzucato estudió las fuentes de financiamiento de todas las grandes iniciativas innovadoras norteamericanas: el desarrollo del algoritmo de Google, las firmas Tesla, SolarCity and SpaceX de Elon Musk o Siri (Apple) han recibido financiamiento multimillonario por parte de diferentes agencias del Estado.

Un producto como el Iphone – según Mazzucato – no podría entenderse sin el financiamiento estatal: el protocolo HTTP, la internet, el GPS, el disco rígido, los microprocesadores, los chips de memoria, el LCD y la pantalla táctil…son ejemplos de adelantos tecnológicos financiados por el Estado, por lo general mediante entidades de la defensa. Ya en 1958 ARPA (luego DARPA) se conformó como la agencia a cargo de los proyectos estratégicos de la defensa (dando luz a una buena cantidad de tecnologías de uso dual), tras la puesta en órbita de un satélite durante el año previo por parte de los soviéticos.

“La innovación (…) implica que nadie – sin importar su cargo o posición – es la fuente exclusiva de ideas innovadoras. Las nuevas ideas y el pensamiento <fuera-de-la-caja> pueden provenir de cualquier parte de la organización, sus interesados (stakeholders) o incluso, externamente”.(2)

El mito de la innovación y el aporte público

La innovación a través de desembolsos para la defensa no resulta novedosa. De modo reciente, el Departamento de Defensa de Estados Unidos abrió su propia unidad de innovacíón, nada menos que en Silicon Valley: la Defense Innovation Unit Experimental (DIUx).(3)

El lema que se lee en el sitio web de este emprendimiento estatal, no esconde su objeto: “Acelerando la tecnología comercial para la seguridad nacional”. Por hallarse en Silicon Valley, resulta éste un claro ejemplo del rol del Estado como el gran actor detrás de la innovación.

“Si uno sabe algo de capital de riesgo, uno sabe que está muy basado en la salida. Uno quiere entre 3 y 5 años vender, salir…pero en 3 o 5 años no se soluciona esta fase de la muerte” – resaltó la economista en una conferencia en Buenos Aires en abril de 2016, para subrayar la importancia de la inversión estatal en el largo plazo.

En los Estados Unidos, existe una gran variedad de agencias estatales que han financiado innovaciones desde sus etapas más tempranas. Muchas de estas agencias son del sector de la defensa, como se ha mencionado, pero también los National Institutes of Health han insuflado fondos al sector privado para drogas revolucionarias. Así lo indico la economista en Argentina(4), ante los entonces ministros de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (Lino Barañao) y de Producción (Francisco Cabrera).

En síntesis…

En el Festival de Economía de Trento, en 2014, Mazzucato había plasmado ya su pensamiento sobre el papel estatal como algo más que un mero facilitador del sector privado que actúa sólo ante “fallas de mercado”. Allí indicó:

  • En aquellos países donde el gasto privado en innovación es mayor es donde el Estado ha gastado más para generar oportunidades de negocios.
  • No sólo debe invertir el Estado por el efecto anticíclico: incluso en un período de crecimiento el Estado ha hecho y debe hacer grandes inversiones, con independencia del ciclo de negocio.
  • Cuatro bancas públicas de desarrollo explican a nivel global el grueso de la inversión en innovación.
  • Shale y fracking son una inversión totalmente estatal.
  • Dado que el Estado tiene un rol revolucionario como inversor, debe generarse un debate entre la ciudadanía (para decidir los puntos clave en los que invertir).
  • Estados Unidos ha dificultado el ingreso de Huawei a su país argumentando que ha recibido fondos estatales, pero es una medida hipócrita dado que ha hecho lo mismo de modo descentralizado vía diversas agencias con firmas privadas como Tesla.
  • Sólo se ve al gobierno como un problema o como un “solucionador de conflictos” y no como co-inversor. (5)

“Para ser honesta, dado que había principalmente escrito cosas académicas, no habia riesgo de sonar como una comunista” – le indicó la economista a la revista Wired, que hoy asesora a la Unión Europea y al gobierno escocés. “La razón por la cual los progresistas a menudo pierden el debate es porque se focalizan demasiado en la redistribución de la riqueza y no lo suficientemente en la creación de la riqueza” – dice. “Necesitamos una narrativa progresista que no sólo se trate de gastar, sino de invertir en formas más inteligentes”.

Lo señalado por Mazzucato va contra el pensamiento keynesiano que indica que el Estado debe invertir de modo contracíclico: no sólo se trata de apostar al Estado en momentos de recesión, sino de reconocer su función vital en cualquier fase del ciclo económico.

¿Qué debieran hacer los Estados en los países subdesarrollados? La autora indicó en Argentina que no se puede invertir en todas las áreas, sino focalizarse en aquellas de mayor interés (en sintonía con su elección por las políticas “mission-oriented”, que suele destacar): “Dinamarca, un país muy pequeño, se convirtió en el proveedor más importante de servicios de alta tecnología para energías limpias en China. Obviamente, ellos invierten dinero en este sector y tienen a una empresa como Vestas, pero justamente por esas inversiones pudieron crear empresas que pueden tomar ventajas de la innovación en otros países y proveerles servicios. Este tipo de cosas no ocurren sin una estrategia. El peligro de los actuales gobiernos de muchos países es que no la tienen y creen que es el mercado el que va a marcar el rumbo. Si queremos innovación necesitamos que el Estado asuma riesgos e invierta, porque es lo que permite crear las dinámicas que a su vez crean nuevas áreas y formas de colaboración en un país”. (6)

Reseña bibliográfica:

(1) MEDEIROS, J. This economist has a plan to fix capitalism. It’s time we all listened”. en revista Wired. Consultado en: https://www.wired.co.uk/article/mariana-mazzucato

(2) GERSTEIN, D. “The Military’s Search for Innovation” en el blog de la Corporación RAND. Consultado en: https://www.rand.org/blog/2018/08/the-militarys-search-for-innovation.html

(3) KAPLAN, F. “The Pentagon’s Innovation Experiment” en revista MIT Technology Review, Enero-Febrero de 2017.

(4) MAZZUCATO, M.“El Estado emprendedor: creación de mercados y desarrollo económico” conferencia magistral en el Centro Cultural de la Ciencia Buenos Aires, 21-04-2016. Consultado en: https://www.youtube.com/watch?v=lA-fDEY0hZE

(5) MAZZUCATO, M. Conferencia “Pubblico o privato – da dove vengono le grandi innovazioni”. Trento, 2014. Consultado en: https://www.youtube.com/watch?v=79eoCA-e2QQ&fbclid=IwAR3StPfZvVRE4pHQilvpLoJ9PONa8tOxrOW91yjjMjFlbU4sIXahUJVMfdg

(6) MASSARE, B. “Si queremos innovación necesitamos que el Estado invierta”. Entrevista a Mariana Mazzucato, en sitio web de la Agencia TSS. Consultado en: http://www.unsam.edu.ar/tss/mazzucato-si-queremos-innovacion-necesitamos-que-el-estado-invierta/

5 thoughts on “Mazzucato y el mito de la innovación

  • 15 octubre, 2019 at 8:17 am
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    Resulta una reflexión interesante y necesaria para los países subdesarrollados en general.

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  • 15 octubre, 2019 at 8:13 pm
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    Me parece que es un planteo bastante obvio pero, a la vez, algo que parece que pasara desapercibido para muchos opinólogos que se encandilan con los Milei y los Espert…

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  • 15 octubre, 2019 at 10:23 pm
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    Este artículo NO le gusta a Javier Milei!

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  • 20 octubre, 2019 at 4:42 am
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    …Cuál es el sentido de negar esto? Siempre fui igual.

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