La agilidad depende siempre de la innovación. Acá te contamos qué son los Living Labs y cómo se están convirtiendo en los nuevos espacios para innovar.

Un Living-Lab (comunidad vívida) es un espacio en el cual se busca, mediante una combinación de análisis y experimentación, generar respuestas innovadoras a problemáticas sociales y tecnológicas en la Sociedad de la Información. Asimismo, los living labs puede comprenderse a la luz de otro: el de innovación. A menudo se confunde ésta con la invención, pero lo cierto es que la primera pasa por llevar al mercado la segunda. Así lo entendía Schumpeter, quien es considerado un referente obligado a la hora de analizar la cuestión.

Los Living-Labs están cobrando particular protagonismo en los estudios vinculados con la Gestión de la Innovación y los Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología (CyT), en función de la creencia de su importancia en la promoción de la innovación (particularmente de los enfoques de innovación abierta y de innovación centrada en el usuario), en el primer caso y de su potencial para la evaluación de los usos sociales de la CyT, en el segundo. Los ámbitos de operación de los Living-Labs son múltiples y comienzan a ser incluidos, también, en el sector público.

¿Cómo funcionan los Living Labs?

Para una aproximación al funcionamiento de los Living-Labs, pueden considerarse cuatro tendencias fundamentales, que adjudica a la Sociedad de la Información y el Conocimiento el urbanista italiano Domenico Di Siena (2007):

Participación Horizontal

En un modelo horizontal, tal como sugiere Di Siena (2007), es posible procesar múltiples datos de modo más veloz. Se diferencia de los sistemas piramidales, en que éstos tienden a proteger la información, principalmente cuanto más se desciende en la pirámide (Mintzberg, 2005). En un modelo horizontal, que se acerca al que debe privilegiarse en un Living-Lab, se promueve la circulación del conocimiento entre los participantes, especialmente para aprovechar las sinergias resultantes del contraste de información de diversas disciplinas. 

Apropiación social de las TIC

Las nuevas tecnologías permiten a los miembros de una institución o comunidad, generar nuevas formas de organización colaborativa, que convierten a sus usuarios en ejecutores y destinatarios, a la par. En tanto las sociedades y organizaciones cuentan con mayor volumen de información disponible en tiempo real, su grado de actualización sobre nuevos datos y conocimientos es potencialmente mayor y, por tanto, puede demandar, debatir y criticar sobre una gama amplia de opciones. 

Auto-organización

La apropiación social de las TIC es parte fundamental de la dinámica de un Living-Lab y una tendencia creciente en la Sociedad de la Información. Si una característica fundamental de un Living-Lab, es propender a la innovación, no es menos cierto que, tal como señalan investigadores del Living-Lab de la Universidad de Ghent (Bélgica) “una innovación sólo puede ser considerada exitosa cuando también es incorporada en la vida cotidiana de los usuarios” (Schuurman, De Moor, & De Marez, 2010, pág. 2). Los usuarios que toman parte de las actividades de un Living-Lab, son usuarios de las tecnologías que ellos mismos ayudan a mejorar durante la fase de desarrollo. Por tanto, se apropian en el transcurso del proceso de los beneficios de las tecnologías evaluadas y resultan co-creadores en un proceso de innovación abierta.

¿Pero qué son al fin y al cabo los Living Labs?

Un trabajo de investigadores belgas indica que “el enfoque del Living-Lab puede ser visto como un instrumento metodológico sistémico que incorpora un número de perspectivas cruciales conectadas con avances en la gestión de la innovación y la bibliografía basada en la importancia del usuario” (Schuurman, De Moor, & De Marez, 2010, pág. 2). Aquí se señala que la innovación de usuario depende del ambiente de aprendizaje que es creado durante el proceso de innovación.

Para los autores mencionados, el Living-Lab se constituye en una “plataforma experimental donde el usuario es estudiado en su hábitat cotidiano mientras que se evalúan nuevas tecnologías aún en desarrollo. Una combinación de metodologías de investigación es aplicada con el foco en acceder a las ideas y conocimientos de los usuarios. (…) Esto conecta a los Living-Labs con la perspectiva de la innovación abierta, en la cual la innovación es vista como un proceso abierto, no lineal con la colaboración de distintos interesados (stakeholders)” (Schuurman, De Moor, & De Marez, 2010, pág. 2).

La Red Europea de Living Labs tiene una visión más amplia al respecto, considerando un Living-Lab todo “ambiente de innovación abierta, en situación de vida real, en el cual el compromiso activo de los beneficiarios finales permite realizar caminos de co-creación de nuevos servicios” .

El noruego Asbjørn Følstad (2008) identifica nueve elementos distintivos de los Living-Labs en el contexto de la innovación TIC, a partir de una revisión bibliográfica sobre las perspectivas de distintos autores sobre el tema:

Lo reseñado arroja algunas características que esta herramienta presenta para la gestión de la innovación. Sus aplicaciones se encuentran en el ámbito de la innovación cultural como así también en la innovación tecnológica, abarcando el desarrollo de nuevos servicios y productos.

En nuestra región, si bien ya se encontramos algunos ejemplos, el desarrollo de los Living-Labs es aún incipiente. Aún tenemos por delante un amplio camino por desandar y el desafío de poner al usuario en el centro del mismo.

Hay variantes de estos «laboratorios de innovación»: fab-labs (dedicados a la fabricación digital), city-labs (orientados a la planificaciòn urbana y la inmersiòn digital) media-labs, como el del MIT….También en el ámbito de las políticas públicas comienzan paulatinamente a generarse espacios en nuestra región con el ciudadano en el centro: los servicios públicos son, también, sometidos a dinámicas de innovaciòn.

Para consultar la bibliografía referida…

Di Siena, D. (13 de 07 de 2007). MediaLab Prado. Consultado en la página web: http://medialab-prado.es/mmedia/566

Følstad, A. (2008). Living Labs for Innovation and Development of Communication Technology: A Literature Review. Electronic Journal of Organizational Virtualness, 10, 99 – 131.

Mintzberg, H. (2005). Directivos, no MBAs. Bilbao: Deusto.

Schumpeter, J. (1944). “Análisis del cambio económico”. Consultado en la página web de EUMED: http://www.eumed.net/cursecon/textos/schump-cambio.pdf

Schuurman, D., De Moor, K., & De Marez, L. (2010). Introducing User Typologies to Optimise Living Lab-Approaches for ICT-Innovation. Living Labs Summer Schoo. París.

2 comentarios en «Living-Labs: Espacios para innovar»

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